EL ORIGEN DE LA INFORMACIÓN BIOLÓGICA Y DE LA VIDA. UN MISTERIO SIN RESOLVER


EL ORIGEN DE LA VIDA EN LA TIERRA. Razones por las que los modelos naturalistas son imposibles por Raúl Esperante (PhD, Paleontology, Geoscience Research Institute, Loma Linda, California)


 

El tema del origen de la vida es de importancia capital en cualquier modelo para la historia de la vida en la Tierra. Los científicos creacionistas creen que Dios creó la vida en la Tierra hace varios miles de años durante la semana de la creación, según lo descrito en la Biblia en Génesis 1. Por otra parte, los evolucionistas afirman que la vida surgió de componentes inorgánicos por medio de reacciones químicas al azar que condujeron a la formación de moléculas orgánicas simples. Estas moléculas se polimerizaron y formaron las primeras células que fueron la base para los organismos multicelulares complejos que vemos en el registro fósil y en el presente. La aceptación del marco evolucionista entre la mayoría de los científicos desencadenó la búsqueda de un modelo naturalista para su hipótesis. En siglo XX se diseñaron varios experimentos para probar la viabilidad del origen inorgánico para las moléculas orgánicas. Estas alternativas no están libres de problemas…

Los científicos evolucionistas tratan de explicar el origen de la vida por medio de modelos especulativos naturalistas, basados en presuposiciones materialistas para el Universo, la Tierra, y la vida en ella. En estos modelos se especula sobre la composición inicial de la atmósfera, de los océanos primitivos y de las condiciones físicas de la Tierra en general. Muchos han intentado reproducir las condiciones hipotéticas en la Tierra primitiva que habrían podido conducir al origen espontáneo de células vivas. Han procurado reconstruir artificialmente la vida en una “sopa primitiva” donde estuvieran presentes todos los componentes orgánicos necesarios. Pero para hacer eso, tienen que probar que la materia inorgánica podría producir esa “sopa orgánica primitiva”. Por lo tanto, es necesario asumir las condiciones del océano y de la atmósfera en la Tierra primitiva, hace unos 4000 millones de años, según la cronología evolucionista. También es necesario imaginar los posibles escenarios para la síntesis de moléculas orgánicas complejas, moléculas autoreplicantes con información genética, y así como para la agregación de moléculas orgánicas múltiples en las células autónomas.

Para explicar el aspecto inorgánico de los primeros organismos, Oparin, Miller y otros sugirieron una atmósfera reductora (libre de oxígeno) durante por lo menos el Precámbrico Inferior. Estos organismos habrían sido procariotas unicelulares, viviendo muy probablemente en microambientes aislados en el océano. Algunos experimentos realizados para simular la formación de la materia orgánica a partir de compuestos inorgánicos se han basado en modelos de océanos y atmósferas fuertemente reductores con metano y amoníaco, en lugar de CO2 , O2 y N2. Otros han sugerido una atmósfera intermedia con CO2 y N2. Sin embargo, aunque desde un punto de vista químico el modelo de atmósfera reductora es atractivo, carece virtualmente de apoyo entre los científicos debido a la ausencia de pruebas biogeoquímicas en las rocas y de las contradicciones con la presencia de fósiles en las rocas antiguas. Estos fósiles representan organismos complejos que no se habrían desarrollado en atmósferas reductoras. Si las primeras moléculas orgánicas surgieron de materia inorgánica en el amanecer de la vida, entonces debemos poder encontrar las pruebas del contenido orgánico en las rocas precámbricas. Sin embargo, las rocas precámbricas son muy similares al resto de las rocas de la columna sedimentaria, incluyendo el contenido orgánico. Esto no es lo que esperaríamos si la atmósfera precámbrica hubiese carecido de oxígeno.

Las diversas propuestas sugieren escenarios diversos que incluyen el cosmos, la panespermia, las partículas de polvo interestelares, el hielo cometario, el océano primitivo, un lago pequeño, una charca, grietas de las rocas, y las fuentes o respiraderos termales en los fondos oceánicos. Los evolucionistas también se preguntan qué fuente de energía estuvo disponible para el origen naturalista de la materia viva, y han sugerido que aquella pudo proceder de descargas eléctricas en la atmósfera, luz UV del sol, energía geotérmica, volcanismo, o cambios de temperatura. A la cuestión de qué clase de Tierra primitiva, los evolucionistas se distinguen entre aquellos que creen que la atmósfera era reductora u oxidante, los continentes completamente cubiertos por el océano o parcialmente expuestos, y con una corteza sobre mayormente basáltica o arcillosa. A la pregunta sobre el tipo de sistemas redox utilizados en las reacciones primitivas de las células tampoco tienen ninguna respuesta definida, con sugerencias que van desde la asociación hierro-fotones, oxígeno-agua, y la asociación sulfuro de hierro y sulfuro de hidrógeno. ¿Qué enzima catalizó la formación de los primeros polímeros de las proteínas y de los nucleótidos? Según algunos experimentalistas, el ARN fue tanto el primer polímero y la primera enzima, otros creen que los sedimentos y los minerales de la arcilla accionaron las reacciones bioquímicas; otros sugieren que los oligopéptidos aceleraron las reacciones químicas complejas, y otros se preguntan si el modelo del ARN no es parecido al dilema de si fue primero el huevo o la gallina.

Se han propuesto muchos modelos para el origen naturalista de la vida y se han llevado a cabo numerosos experimentos para obtener proteínas y ADN en condiciones controladas de laboratorio. Los resultados varían, pero hasta ahora solamente se han obtenido cadenas al azar de aminoácidos (llamados “proteinoides”) y de ácidos nucleicos modificados y no funcionales. Estos experimentos han demostrado que se pueden producir moléculas orgánicas simples, así como algunas macromoléculas, proteínas y ácidos nucleicos bajo condiciones controladas de laboratorio. Después de varias décadas de experimentos, el acercamiento constructivista que busca proporcionar un probable modelo naturalista para el origen de la vida ha alcanzado ya el límite en sus posibilidades. Todos estos experimentos intentan aplicar observaciones químicas en el presente a los escenarios del pasado, pero carecen de fundamento científico que los avale. Como dijo Horgan, “Incluso si los científicos pudiesen crear algo en el laboratorio con propiedades similares a la vida, todavía tendrían que preguntarse: ¿es así como ocurrió originalmente?”

Los científicos evolucionistas intentan demostrar que el origen abiogenético o inorgánico de la vida es altamente probable y que la evolución darwiniana es un hecho. Pero estos experimentos muestran lo contrario, revelando las abrumadoras dificultades que existen en el postulado de que la vida se pudiese originar de los materiales inertes. También muestran que incluso los resultados más simples se pueden lograr solamente bajo condiciones controladas, lo que indica que un diseñador inteligente debe estar implicado.

En este sentido, la alternativa de la acción sobrenatural de Dios creando el Universo, la Tierra y la vida en ellos cobra mucho sentido.

 

Este texto está extraído de un artículo más extenso. El artículo completo se puede leer en http://grisda.org/espanol/ciencia-de-los-origenes/ciencia-2005-2009/ciencia-de-los-origenes-pri-2008-%E2%84%96-75/el-origen-de-la-vida-en-la-tierra/

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